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JOSE ANGEL HERNANDEZ
José Ángel Hernández vino al mundo una gélida noche
de marzo de 1981. El viento de invierno soplaba suave pero cortante a
través de las ramas desnudas del viejo sauce y el ulular del búho dotaba
de un halo de misterio a la siniestra escena. La quietud fue
interrumpida por el llanto desgarrado de un bebé. Nacía así el
primogénito, durante la séptima luna del tercer mes. La profecía se
había cumplido, había llegado el elegido, el único, el heredero a… eh,
bueno esa es otra historia que ya tendremos ocasión de contar.
La infancia de José Ángel pasó rápidamente,
alcanzando pronto la madurez, luego una vejez precoz, para volver a la
infancia, en la que reside actualmente con un perro que responde al
nombre de Rudolph cuando no lleva bozal y bebe gin con cola los viernes
por la noche.
Considerado un genio por unos y
un periodista por otros, José Ángel pronto comenzó a destacar por encima
del resto, circunstancia que algunos achacan a su afición por llevar
zapatos de plataforma. Sus primeras películas no pasaron desapercibidas
para la crítica ni para el Tribunal de la Haya. La prestigiosa y erudita
revista de cine
Cahiers du Cinéma
se interesó por las primeras obras
de Hernández, las cuales calificó con extrema sutileza como "lo más parecido a una enorme mierda de ballena
jorobada". La publicación
Times
tampoco quiso desaprovechar la ocasión
para referirse a esta estrella emergente:
"Pegar a
tu madre, está muy feo. Utilizar el cuerpo inerte de tu madre para
golpear a tu padre, es horrible. Pero dejar a J. A. Hernández escribir un
guión debería estar castigado con la pena de muerte".
Películas como
¿Pueblerino, quién?;
Un día en
las rebajas y
Las locas
y húmedas aventuras de Lulú X en un convento con mucha marcha
sólo consiguieron aumentar su fama y el reconocimiento de la Academia,
reconocimiento que se traduce en: 11 amenazas de muerte, 27 denuncias
por negligencia, 35 citaciones del Tribunal Superior de Justicia, 3
divorcios y 2 linchamientos populares.
Cuando le ofrecieron dirigir
La
Vida de Frodo no lo pensó dos veces:
"Estoy muy motivado, va a ser la mejor película posmoderna desde aquella
tan buena de principios de década en la que un par de aviones se
estrellaban contra dos edificios muy altos",
comenta Hernández con la cabeza ida a causa de los vapores del
linimento.
ARSEN DROBOSLAW
De padre polaco y madre armenia, Arsen Droboslaw nace
en Chicago, Estados Unidos, en 1979. Descubre su predilección por la
interpretación de forma prematura, cuando con tan solo 9 años contados
parte por voluntad propia a la tierra de su madre. Droboslaw quiere ser
actor, y para ello decide abandonar a sus padres sin ni siquiera
comunicarles su decisión ni dejar una miserable nota de despedida.
Su
primer reto, el ingreso en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevan, se cumple para satisfacción del pequeño. Los 80 son años de esplendor para el cine armenio, y
el joven Droboslaw se aprovecha de las fuentes que para él suponen
Chorik Grigorian, Ardachea Haroutinian o Kristina Hovakimian. En 1993,
es expulsado de la escuela acusado de blasfemia hacia la bandera
nacional, por su apoyo y papel protagonista en la cinta Con Armenia en
los talones.
Iniciará entonces una Odisea cinematográfica que lo
llevará a viajar por las principales capitales de los Balcanes, donde
participa de las funciones de varios grupos de teatro callejero. Esto
dota a Droboslaw de una enorme versatilidad y poder de improvisación,
que le servirán para escapar de la cárcel en hasta 34 ocasiones. Dos
años después huye de vuelta a Estados Unidos, buscando la reconciliación
con sus progenitores que fingen no reconocerlo. Esta situación se
mantiene hasta la actualidad. Esto, lejos de suponer un duro golpe para
el joven Arsen, le da más fuerzas para robar el poco dinero que la
familia Droboslaw atesora en una caja fuerte de su domicilio, y se
dirige hacia la meca del cine: Hollywood. Es entonces cuando conoce,
limpiándole los zapatos, al director indio Shekhar Kapur, que le da su
primer gran papel como extra en la oscarizada película Elizabeth. A
partir de esto, al pequeño Droboslaw le espera una carrera llena de
éxitos.
En 2003 participa en la segunda entrega de la Saga
Matrix, Matrix Reloaded, actuando como doble de Hugo Weaving en el
papel de Agente Smith.
Ya en 2007, después de haber labrado su carrera de
extra en innumerables títulos, David Fincher le entrega su último y
mejor papel en la exitosa cinta Zodiac. Draboslaw interpreta al
psicópata encapuchado en su primer asesinato. Tras este trabajo a
Draboslaw le llueven las ofertas, y no es hasta 2008 que, tras rechazar
jugosas proposiciones de directores tan emblemáticos como Michael Bay
para su película Los pájaros, o Mike Nichols, que le ofrece e incluso
llega a rogarle que interprete el papel del filme Charlie Wilson's War,
que termina en las manos de Philip Seymour Hoffman. Rechaza todo esto
para centrarse en un modesto proyecto con mucha calidad, La Vida de Frodo.
JOEL STERNBERG
Joel Sternberg nació en un pequeño barrio de Varsovia
en 1922, en el seno de una familia judía. De niño sufrió el ataque de
los antisemitas y de adolescente el de los prosemitas. Con veinte años
alcanzó el grado de general del Tercer Reich, convirtiéndose en el
primer -y único- judío nazi de la historia. Sin embargo, se vio obligado
a abandonar el cargo cuando comprendió que el nacionalsocialismo no era
un partido judío de izquierdas y que Auschwitz no era un parque
temático.
Perseguido por sus antiguos
colegas de las SS, Joel tuvo que exiliarse a Londres, donde trabajó como
cabaretera en un club del Soho. Allí comenzó su interés por el teatro y
los pescadores rusos. Tras ingresar en 1947 en la London Drama School,
Sternberg comenzó a desarrollar unas habilidades interpretativas
asombrosas, graduándose como número uno de su promoción y número dos de
una que no era suya. El virtuosismo de Sternberg dejó
fascinado a su profesor, Sir Lawrence Olivier:
"Nadie representó el espíritu de Shakespeare como
él.
Es la única persona que he visto interpretar el papel de Macbeth y
el de Lady Macbeth simultáneamente en la misma obra. Es más, fue capaz
de interpretar
a los 30 personajes de Hamlet él
solo, era maravilloso verle luchar contra sí mismo en el último acto",
explicaba orgulloso su profesor.
En 1955 recibió el título de
Sir de manos de la Reina Isabel II y el de Lord de pies de
Winston
Churchill, que siempre se declaró fanático de la obra de Sternberg y de
la panceta adobada. Desgraciadamente el éxito se le subió a la cabeza y
a otras partes del cuerpo, llevándole a decir algo tan polémico como que
era
"más famoso que Jesucristo",
lo que le reportó la enemistad del pueblo cristiano y del gremio de
fabricantes de San Pancracios. Tras una campaña en su contra a escala
mundial, Sternberg sólo pudo justificarse alegando
que sus palabras
reales habían sido que
era "más famoso que Ángel Cristo".
Esta pobre excusa no sirvió para evitar que Joel Sternberg acabase en la
calle (Oxford Street para ser precisos) alimentándose de cáscaras de
plátano y del agua de lluvia, en la más completa ruina.
Toda la vida de Sternberg ha
estado dedicada al teatro, por eso dudó en un primer momento cuando le
ofrecieron participar en una película cinematográfica, en el papel del
mago Gandalf: "Nunca había estado en un rodaje, siempre he
despreciado el cine, creo que es el entretenimiento de la plebe. Pero
necesito el dinero que me van a pagar por
La Vida de
Frodo, no es agradable para un Sir como
yo vivir completamente desnudo tirado encima de una caja de cereales."
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